Meses de trabajo, una defensa aprobada… y el TFG (o TFM) acaba en un cajón. Es de las cosas más absurdas del sistema: tienes un trabajo académico revisado por un tribunal universitario que podría estar sumando méritos en tu baremo, y no lo está haciendo.
La buena noticia: convertir un TFG/TFM en un capítulo de libro con ISBN es la vía de publicación más rápida que existe, porque el contenido ya está escrito. Esta es la guía completa de adaptación.
¿Se puede publicar un TFG que ya está en el repositorio de la universidad?
Sí, con matices. Tú eres el autor y conservas los derechos para difundirlo (salvo cesión en exclusiva, poco habitual — revisa lo que firmaste). Lo importante es que el capítulo sea una adaptación, no un copia-pega: los controles antiplagio comparan también contra repositorios universitarios, y un TFG subido a un repositorio público «se detecta a sí mismo». Adaptar no es solo legal e intelectualmente correcto: es imprescindible para pasar la revisión.
Adaptación en 5 pasos (4 semanas reales)
Semana 1 — Recorta sin piedad
Un TFG tiene 40-80 páginas; un capítulo, entre 5.000 y 10.000 palabras. Lo primero es decidir el enfoque: no metas «todo el TFG», elige el hallazgo o la aportación central y construye el capítulo a su alrededor.
- Fuera: agradecimientos, índices, marco teórico extenso, anexos, la historia de la disciplina.
- Dentro: introducción breve, objetivos, metodología resumida, resultados/desarrollo y conclusiones.
Semana 2 — Reescribe con tus palabras de hoy
Reescribe cada sección desde cero mirando el original solo como guion. Suena lento, pero es más rápido de lo que crees (el contenido lo dominas) y resuelve de raíz el problema del autoplagio. De paso, actualiza lo que haya cambiado desde que lo defendiste.
Semana 3 — Actualiza la bibliografía
Un TFG de hace 3 años cita bibliografía de hace 5. Haz una búsqueda rápida de lo publicado desde entonces e incorpora 5-10 referencias recientes en estilo Vancouver. Es lo que más eleva la calidad percibida del capítulo.
Semana 4 — Ajusta al formato y envía
Encaja el texto en las secciones de la modalidad TFG/TFM (introducción, objetivos, metodología, resultados, discusión-conclusión, bibliografía), respeta los mínimos y máximos de cada una y envíalo a revisión. En Publica Salud el editor te marca la extensión de cada sección en tiempo real y el comité científico responde en 24/48 h.
Errores típicos del TFG reciclado (y cómo los detecta un comité)
- Copia literal del original: salta en el control de similitud. Reescribe, no recortes-pegues.
- Tono de trabajo de clase: fuera frases como «este trabajo se realiza para la asignatura…». Ahora es literatura científica.
- Metodología hipertrofiada: en el TFG ocupaba 15 páginas para justificarte ante el tribunal; en el capítulo bastan unos párrafos claros.
- Conclusiones tibias: «se necesita más investigación» no aporta. Di qué aprendiste y qué implicación práctica tiene.
¿Y si mi TFG es de un tema muy nicho?
Mejor. Los libros se organizan por temáticas amplias (salud multidisciplinar, cuidados, gestión…) y un capítulo específico y bien hecho destaca más que otro genérico. Si dudas de qué modalidad encaja mejor con tu material, haz nuestro test de modalidad (1 minuto).
Qué obtienes al final
Tu capítulo dentro de un libro con ISBN registrado en la Agencia Española del ISBN y un certificado de autoría con código de verificación pública — el documento que se presenta en el apartado de publicaciones del baremo. El valor en puntos depende de tu comunidad: consulta la tabla por CCAA o directamente tu calculadora de baremo.
Tu TFG ya pasó un tribunal. Ponlo a trabajar: mira las convocatorias abiertas y súbelo este mes.